Visión Educación y Deportes

El ser humano es un ser plenamente social que vive y convive en un ambiente diverso compuesto por una diversidad de individuos que piensan, actúan y reflexionan a partir de una serie de valores. En una sociedad democrática y participativa como la nuestra, los valores por excelencia son la libertad, la convivencia, el respeto, la tolerancia y la defensa de los derechos propios. Nos adentramos, pues, en un marco muy complejo, en el que se comprende el valor como marco referencial de juicio y como patrón de orientación de la vida de la persona que pertenece al ámbito del conocimiento del sujeto y que incluye el concepto de lo que es deseable. Por lo tanto, afirmaremos que los valores son los que definen nuestros intereses, nuestras inquietudes y la manera en que interactuamos con los demás, motivo por el cual los valores en el ámbito educativo son fundamentales para llevar a cabo la docencia con éxito.

Para el aprendizaje de estos valores, la familia y la escuela son los agentes más responsables, ya que es el ámbito que más nos rodea como seres humanos. Por este motivo, la familia y la educación deben proporcionar, de manera coordinada, a los niños y niñas la adquisición de hábitos que con el tiempo llegarán a racionalizar, una serie de modelos de conducta basados en:

• Valores biológicos: necesidades básicas como los alimentos, la salud, etc.
• Valores intelectuales: dan lugar al origen cultural de los niños
• Valores ecológicos: la atención, el respeto y la estima por el medio en que se desarrolla la vida.
• Valores morales: el respeto, la tolerancia, la solidaridad y la verdad, que son los pilares fundamentales de las relaciones afectivas con el mundo y con los demás.
• Valores religiosos: son propios de los creyentes y su orientación se encuentra muy influenciada por la familia.

Educar mediante los valores supone una decisión metodológica, no de contenidos, dado que los niños y niñas los aprenderán con el ejemplo y los podrán incorporar a todas las actividades y áreas en un futuro para conseguir una plena incorporación a la vida social.

La educación es el proceso por el cual la sociedad transmite conocimientos, aptitudes y valores a los niños y adultos. Es cualquier acto o experiencia que tiene un efecto formativo en la mente, el carácter o la capacidad física de un individuo. Se debe distinguir entre la educación informal (en la familia, en la calle, en la comunidad, el aprendizaje por imitación, el autoaprendizaje) y la educación formal (en escuelas y otras instituciones dedicadas a la formación). En todas sus formas es una parte esencial del proceso de socialización, que proporciona herramientas y conocimientos para vivir en la sociedad.

La educación formal se divide en una serie de etapas conocidas en el sistema español como educación infantil, educación primaria, educación secundaria obligatoria, seguido por formaciones superiores, profesionales, posgrados y la educación permanente para adultos.

El derecho a la educación es un derecho humano fundamental reconocido por la Declaración Universal de los Derechos Humanos en el artículo 26: «Toda persona tiene derecho a la educación. La educación será gratuita, al menos, en la instrucción elemental y fundamental.» También figura en el artículo 2 del primer Protocolo de la Convención Europea de Derechos Humanos, e igualmente el Pacto Internacional de los Derechos Económicos, Sociales y Culturales de las Naciones Unidas de 1966 garantiza este derecho en el Artículo 13.

Grandes filósofos han reflexionado sobre la educación y nos han transmitido sus pensamientos para nuestra reflexión e interpretación

“La mente no es un vaso para llenar, sino una lámpara para encender” – Plutarco de Queronea.

“La educación consiste en dirigir los sentimientos de placer y dolor hacia el orden ético”. Aristóteles

“Las tres partes del método educativo: mayéutica (el arte de hacer nacer o arte de dar a luz: el humano pensador), la anamnesis (capacidad para recordar conocimientos olvidados) y el amor”. Platón y Sócrates