Visión Ambiental

El medio ambiente se puede definir como el entorno o la suma total de aquello que nos rodea y que afecta y condiciona especialmente las circunstancias de vida de las personas o la sociedad en su conjunto.

La visión ambiental de Formentera comprende el conjunto de valores naturales, sociales y culturales existentes en la isla, en un lugar y un momento determinado, que influyen en la vida del hombre actual y en las generaciones futuras. Es decir, no se trata solo del espacio en el que se desarrolla la vida, sino que también comprende seres vivos, objetos, agua, suelo, aire y las relaciones entre ellos, así como elementos tan intangibles como la cultura. Esta acepción es menos habitual, pero de gran trascendencia, dado que los materiales reaccionan de una manera u otra según el medio en el que se encuentren.

En ecología, economía y sociología, la defensa del medio está unida al desarrollo sostenible. En el siglo XXI, el medio está fuertemente ligado a la capacidad de carga humana y al efecto de la globalización que caracteriza esta época.

A partir de la Revolución Industrial, los efectos de la acción de los seres humanos sobre el medio ambiente adquirieron la categoría de globales. Durante mucho tiempo, estos efectos fueron siempre negativos para el equilibrio de los ecosistemas, pero tampoco existía preocupación social por ellos.

Sin embargo, a partir de la última década del siglo XX, en el marco de una sociedad progresivamente más exigente con la calidad del entorno y a consecuencia de la globalización económica de mercado, el medio ambiente empezó a ser uno de los factores clave de competitividad en las empresas y comenzaron a desarrollarse los sistemas de gestión medioambientales (SGMA).

El concepto de globalización, sobre todo en lo que respecta a su vertiente medioambiental, está muy relacionado con el de sostenibilidad.

La sostenibilidad es un concepto económico, social y ecológico complejo en torno a las relaciones entre las sociedades y el medio ambiente. Pretende ser una manera de organizar la actividad humana de modo que la sociedad y sus miembros sean capaces de satisfacer sus necesidades y expresar su máximo potencial en el presente, al mismo tiempo que se mantiene la biodiversidad y los ecosistemas naturales, y planear y actuar para poder mantener estos ideales indefinidamente. La sostenibilidad afecta a todos los niveles organizativos, desde el barrio hasta el planeta entero. Es a menudo una cuestión controvertida.

El Informe Brundtland de 1987 lo define técnica y oficialmente como «satisfacer las necesidades de la generación actual sin comprometer la capacidad para satisfacer las necesidades de las generaciones futuras».